2012
“Fuimos advertidos”
Nunca
he sabido qué componente genético tenemos que nos hace gustar de
las cosas que nos atemorizan. Desde un principio se anunciaba que,
una producción así, con unos trailers tan visualmente impactantes
iba a ser algo que valdría la pena ver, y para mí, la valió.
2012
se mete con el principal de nuestros temores, con aquel que nos hace
ver la vida de una manera distinta, puesto que nos hace ver
directamente la trascendencia de nuestras acciones: El fin del mundo,
el día que vendrá en el momento menos pensado por nosotros, y nos
hará ver cuán vanas o trascendentes son nuestras acciones.
En
este caso, el planteamiento lo hace basándose en dos cosas que
abiertamente van contra dos afirmaciones cristianas presentes en la
Biblia:
- El mensaje de que el mundo tiene fecha final establecida o calculable humanamente :
Por
tanto, estén despiertos, porque no saben el día ni la hora. (Mateo
25, 13).
Por
lo que se refiere a ese Día y cuándo vendrá, no lo sabe nadie, ni
los ángeles en el Cielo, ni el Hijo, sino solamente el Padre. Estén
preparados y vigilando, porque no saben cuándo llegará ese momento
(Marcos 13, 32).
La
segunda que el final del mundo será una especie de segundo Diluvio
Universal:
Dios
dijo a Noé y a sus hijos: «Miren, voy a hacer una alianza con
ustedes y con sus descendientes después de ustedes; y también con
todos los seres vivientes que están con ustedes: aves, animales
domésticos, y fieras salvajes, en una palabra, con todas las bestias
de la tierra que han salido del arca.
El
pacto que contraigo con ustedes es que, en adelante, ningún ser
viviente morirá por las aguas de un diluvio, ni habrá nunca más
diluvio que destruya la tierra.»
Y
Dios dijo: «Esta es la señal de la alianza que establezco entre
ustedes y yo, y con todo animal viviente que esté con ustedes, por
todas las generaciones que han de venir: Pongo mi arco en las nubes
para que sea una señal de mi alianza con toda la tierra.
Cuando
yo cubra de nubes la tierra y aparezca el arco en las nubes, me
acordaré de mi alianza con ustedes y con toda criatura que tiene
vida, y nunca más habrá aguas diluviales para acabar con toda
carne. (Génesis 9, 8-15)
Es
claro que mi intención no es caer en dogmatismos, y entender que “se
trata de una película”, pero, como cristianos hemos venido siendo
víctimas de toda una avalancha de “ficciones”, es bueno entonces
que usemos esa clase de oportunidades para recordar las bases de
nuestras creencias y darnos una oportunidad de conocer los límites
de nuestro conocimiento sobre Dios.
Así
que, como dije en el párrafo inicial, 2012 es una visualmente
espectacular historia sobre la lucha de un escritor de novelas de
ficción para recuperar y salvar a su familia en medio del caos
personal, en medio de la cual se plantean todos los esfuerzos humanos
que hacen los distintos Estados del mundo, en colaboración con el
sector privado, para lograr evadirse del desastre con vida.
Como
segunda trama, el esfuerzo de un ingeniero en geología, el primero
en dar la voz de alerta sobre el desastre que se avecina, para hacer
que los preparativos para la inminente e inevitable venida del
desastre sean lo más “humanos” posibles.
Este
ingeniero termina dándose cuenta de que, quien coordina la operación
junto con él está siendo demasiado “selectivo” (al estilo
“nazi”, según mi apreciación) en sus prácticas. Y es ahí
donde empiezan a plantearse los cuestionamientos éticos sobre el
procedimiento que se llevó a cabo y sobre cuán humanos somos,
tomando también en cuenta la clara brecha entre pobres y ricos,
entre quienes sirven y son servidos.
Es
una película para ver y cuestionar, para analizar críticamente, y
en profundidad, sobre todo, entre nosotros los cristianos, acerca de
todos los planteamientos éticos que allí se presentan, sobre
algunas supuestas actitudes “nobles” y otras “no tan nobles”
que se deslizan en la trama. Es para estar pendiente de sus diálogos
y comentar las frases puestas en boca de los diferentes personajes.
En
esta época navideña, sería excelente replantearnos el sentido de
la vida y de la navidad, aún más con tramas como estas, que tienen
que movernos, necesariamente, a hacer una reflexión sobre nuestro
lado humano y cristiano.
Maiquel
Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicada inicialmente en diciembre de 2009, para la revista Familia Cristiana, Digital.

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