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domingo, 19 de abril de 2020

El rito



Creo que esta película va a dejar una profunda huella en la historia del cine. Porque es un excelente material que suscitará discusiones aún en el más escéptico de los escépticos. De nuevo la eterna discusión acerca de si existe o no el Diablo (y por lógica, Dios), vuelven en un guión inteligente y que llama mucho a la reflexión.
Es una película orientada más hacia lo psicológico que a lo espectacular, y creo esa es su primera y principal fortaleza, el hecho de ser presentada desde el punto de vista del escepticismo y conservar una línea que permite que el espectador pueda decidir si cree o no, si acepta o no lo que la película argumenta como tema central.
Hubo muchos aspectos que se prestan a discusión y muchos que deben ser resaltados: Presenta al Vaticano como lo que es, es decir, un centro de irradiación cultural, que está a la vanguardia tecnológica, y no como un centro de oscurantismo como muchas otras películas han querido mostrar (las más recientes creo son las de Dan Brown); muestra al Vaticano atento y vigilante de los problemas de la actualidad, nos habla de la creciente y preocupante descristianización del mundo, lo cual nos hace a todos cada vez más vulnerables a los ataques del diablo y, lo más importante, habla de la fuerza de la fe y la oración.
Nos resalta un lado del exorcismo que busca enfocar lo serio de esta realidad, que va mucho más allá de un mero argumento de películas cinematográficas sino como algo que es real, que puede darse y que no es tan perceptible como pensamos, puesto que el interés del Diablo se basa en hacernos creer que no existe.
Es importante reconocer también que el Diablo busca suplantar a Dios y erigirse a sí mismo como Dios, al punto de hacer milagros y prodigios cuando se hace pasar por cada uno de los ídolos que el hombre se busca o inventa. La encarnación demoníaca que aparece en un momento de la película se llama Baal, quien aparece en la Biblia como un dios de la fecundidad, de la tierra, en la población de Samaría (Ver 1 Reyes 18).
Lo más interesante de este argumento de esta película es que, como se anunció desde un principio, cuenta con la asesoría de exorcistas del Vaticano, y que también los personajes que se muestran en ella son exorcistas auténticos.
Si quiere usted fortalecer su creencia o interesarse más por el tema, si es escéptico, vaya a verla, le aseguro que le dará muchísimo material para una buena y enriquecedora discusión. Por mi parte, la recomiendo ampliamente, no es apta para menores de edad.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine


Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en marzo 2011
Citada también en otra publicación online:

El último exorcismo



Debo empezar por decir que me desilusionó, es más, me transmitió esa sensación de que estaba “desinflándose”, que de haber logrado captar mi interés fue perdiendo fuerza por la forma en la cual iban resolviendo los nudos de la trama.
El último exorcismo plantea una trama sumamente interesante: Un pastor norteamericano que, cansado ya de la falsedad de los actos de exorcismo que practicaba, decide invitar a un grupo de reporteros, a través de cuyas cámaras se narra toda la película, para dar a conocer a todos cómo era que practicaba estos falsos exorcismos.
En medio de sus demostraciones recibe una carta con un “caso” de un padre desesperado, por su hija poseída, y él decide tomarlo para ir a demostrar, a manera de documental, lo que realmente sucedía cuando él practicaba el exorcismo,
Hasta ahí va bien ¿no es así? La cuestión es que, cuando llegan allí, empieza a hacerse el nudo de misterio en cuanto a la veracidad o no del asunto, y es que tal posesión resulta ser algo que realmente se escapa de las manos del pastor, quien se da cuenta de que no tenía nada planificado para esto.
Luego de esto, vienen una serie de nudos en los cuales se deja entrever la complejidad de la familia de la joven poseída, los trastornos y problemas familiares, y algunos cabos sueltos que son los que hacen más profundo el misterio y hacen que todos los participantes se inquieten.
La trama sigue así hasta llegar a un final “sorprendente” que resulta “fatalista” y un tanto “bobalicón”, parecía un reciclaje de una trama propia de los ochenta, esas en las cuales una mujer es elegida, sin saberlo para una misión asignada por el mal.
Pienso que pudo haber dado más, que pudo haber tenido giros que pudieron haber sido explotados de una mejor manera, pero llegó un momento en el cual me resultó un tanto aburrida, y que cayó en algunos lugares comunes de las películas de los ochenta. Es una película de esas hechas con una sola cámara, al estilo “Rec”, “La Bruja Blair” y “El Ataque a los Mac Pherson”.
No voy a negar que tiene suspenso, pero prefiero recomendarle, como siempre hago en estos casos, a que la vea por cable, cuando usted pueda tener la oportunidad de decidir si lo cambia o no.
Maiquel Yojánider Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en diciembre 2010

Sólomon Kane, cazador de demonios



Teología distorsionada, o versión extremadamente libre de la teología, fue lo que se me ocurrió para empezar la crítica de esta película. Solomon Kane, cazador de demonios, es una película “medieval” de un pirata corsario que, antes de perpetrar un robo tiene un encuentro con la muerte, como personaje, quien le dice que tiene planes para él, y quiere llevárselo, es decir, un hombre que huye de la muerte.
En esta primera huída, decide entrar en un monasterio, de donde por supuesto lo echan (más porque la trama tenía que avanzar que por la certeza de los argumentos que ahí le dan), para luego iniciar una errante peregrinación y encontrar cuál es su destino.
El elemento religioso, como pueden ver, se deja ver desde un principio, pero suena más a esas historias propias de la mitolgía celta o de las leyendas inglesas que a algún contenido propiamente cristiano, algo así (ojo que sólo es un ejemplo) como si hubiesen puesto a un samurai a recorrer el mundo con una patineta para cazar buitres, perdón, pero no se me ocurre otro ejemplo.
Las coreografías de pelea aunadas con la musiquita de fondo eran propias del héroe que va a ganar, pero se veían demasiado fingidas y el héroe en cuestión se veía demasiado autosuficiente. El personaje sorpresa, es decir, el enmascarado fue rápidamente descubierto por un amigo que me acompañó al cine, claro, un minuto antes que yo, puesto que les juro que me habría dado cuenta, era demasiado obvio.
Entiendo que la trama exigía que el hombre fuese echado del monasterio, la trama debía continuar, pero que pongan a Dios como un ser que quiere que alguien recurra a la violencia para encontrar su destino de ser un “cazador de demonios” (que por cierto, no es tampoco un título muy ajustado a la trama), no me cuadra mucho. Dios es amor, y punto, y Jesús jamás recurrió a la violencia.
Los efectos especiales fueron más que todo computarizados, la ambientación y la fotografía eran interesantes, más me sigue pareciendo que es una historia a la que le falta gancho o que debió haber sido contada de otra manera.
Si me preguntan, digo que es regular a mala, y que es mejor esperar a verla en cable, cuando se tiene el control en la mano y no para lamentarse por lo que se paga de entrada.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en diciembre de 2010

sábado, 18 de abril de 2020

Actividad paranormal


Actividad paranormal

Este tipo de tramas resultan admirables en cuanto a su realización, puesto que requieren de un enorme esfuerzo creativo para justificar todas las escenas y hacer, al mismo tiempo, que parezca algo hecho en casa. También por el hecho de que logran mantener el interés del espectador hasta el último momento de la película.
Otras tramas de similar categoría son “El ataque a los McPherson” “La bruja Blair”, las cuales tienen este mismo tipo de tratamiento, y que comparten un esquema similar en la forma de realizar las puestas en escena. También ha habido capítulos especiales de ciertas series televisivas, la primera y única que se me viene a la mente en estos momentos es “Los expedientes secretos X”.
Actividad paranormal es la historia de una pareja de novios que, por decisión del novio, deciden registrar todo lo que sucede en su casa, ya que, según la novia, ella desde pequeña perseguida por alguna entidad espiritual maligna.
Esta trama puede ayudarnos entonces a profundizar en nuestra fe cristiana. Hay que aclarar, en primera instancia, que tal entidad maligna no puede ser un espíritu, puesto que, según la Biblia, los muertos no pueden aparecerse nunca a nadie: Salmo 39,14; Job 10, 21-22; 2 Samuel 14,14; 12, 22-23; Daniel 12, 2; 2 Macabeos 7, 9; 7, 36; Sabiduría 16, 14; Lucas 16, 19-31.
En otra parte, la pareja trata de llamar a un parapsicólogo, para tratar de expulsar a la entidad que los perturba. La Iglesia define esto como “exorcismo”.
¿Qué es un exorcismo?
Cuando la Iglesia pide públicamente y con autoridad, en nombre de Jesucristo, que una persona o un objeto sea protegido contra las asechanzas del maligno y sustraída a su dominio, se habla de exorcismo. Jesús lo practicó (cf Mc 1,25s; etc.), de él tiene la Iglesia el poder y el oficio de exorcizar (cf Mc 3,15; 6,7.13; 16,17). En forma simple, el exorcismo tiene lugar en la celebración del Bautismo. El exorcismo solemne sólo puede ser practicado por un sacerdote y con el permiso del obispo. En estos casos es preciso proceder con prudencia, observando estrictamente las reglas establecidas por la Iglesia. El exorcismo intenta expulsar a los demonios o liberar del dominio demoníaco gracias a la autoridad espiritual que Jesús ha confiado a su Iglesia. Muy distinto es el caso de las enfermedades, sobre todo síquicas, cuyo cuidado pertenece a la ciencia médica. Por tanto, es importante, asegurarse , antes de celebrar el exorcismo, de que se trata de un presencia del Maligno y no de una enfermedad (cf. CIC, can. 1172).(Catecismo de la Iglesia Católica, numeral 1673)
¿Qué podemos decir entonces como cristianos respecto a este tipo de actividades paranormales
La Biblia dice que:
¿Tú crees que hay un solo Dios? Pues muy bien, pero eso lo creen también los demonios y tiemblan (Santiago 2, 19). Por lo tanto: Quien confía en Dios, no tema al Demonio. "Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?" (Rm 8, 31) (S. Ambrosio, sacr. 5, 30).El padre José Antonio Fortea, presbítero de la Diócesis de Alcalá de Henares: el mayor triunfo de Satanás es hacernos creer que no existe.
Luego de haber analizado la trama, y su mensaje un tanto fatalista, no me queda más que recomendarla, como película, por su alta carga de suspenso.
Maiquel Yojáinder Machado Palmar, periodista / crítico de cine
Publicado inicialmente en la revista Familia Cristiana, Digital, de la Sociedad de San Pablo de Venezuela, en mayo de 2010